Se descartaron aquellos de los que no se disponía información acerca de su índice de masa corporal y los que tomaban medicamentos que alteraban el nivel de testosterona. Finalmente se seleccionaron 1.849 participantes, de los cuales 398 eran diabéticos.
Los resultados revelaron que la obesidad y la diabetes influían de manera independiente sobre las concentraciones de testosterona, ya que el 40 por ciento de los hombres obesos tenían estos niveles por debajo de lo normal. «Nuestro estudio demuestra que los hombres obesos presentan una tendencia elevada a tener bajos los niveles de testosterona, que son aún más reducidos en los hombres diabéticos, obesos o no», señala Dhindsa.
Los investigadores también comprobaron que a medida que aumentaba el índice de masa corporal, los niveles de la hormona disminuían.
Este nuevo trabajo confirma uno anterior, publicado en la misma revista en 2008, donde se mostró que más del 50 por ciento de los hombres diabéticos de entre 18 y 35 años de edad tenían los niveles de testosterona por debajo de la normalidad.
Fuente: diariomedico.com