Inhibir una enzima para evitar los perjuicios de una dieta rica en grasas

Según un estudio con ratones que se publica en Cell Metabolism, inhibiendo una enzima se podrían evitar los efectos perjudiciales de una dieta elevada en grasas.

Los ratones que carecen de la enzima FIH se mantienen sanos y delgados pese a consumir una dieta rica en grasas, los ratones normales reaccionan a una dieta de este tipo ganando peso, desarrollando hígado graso y volviéndose resistentes a la insulina, pero los privados de una proteína concreta (la enzima FIH) no sufrieron ninguno de estos efectos. La enzima en cuestión está involucrada en la reacción del organismo a entornos con un bajo nivel de oxígeno, como las altitudes muy elevadas. El director de la investigación, Randall Johnson, de la Universidad de California (Estados Unidos) subraya que la clave del hallazgo es que es sencillo inhibir la enzima con fármacos.

Inicialmente, los autores del trabajo esperaban que los ratones modificados no llegaran a sobrevivir y muriesen en fase fetal. Na Zhang, autor principal del estudio, explica que los ratones genéticamente modificados nacieron con un tamaño algo menor pero aparentemente sanos, aunque presentan un metabolismo más acelerado y una sensibilidad a la insulina superior a la normal.

Estos ratones consumieron más comida y bebida que los normales (entre un 30 y un 40 por ciento más) y apenas ganaron peso pese a ser sometidos a dietas compuestas hasta en un 60 por ciento por grasas. Tampoco sufrieron un gran incremento de colesterol LDL ni padecieron hígado graso.

La explicación puede estar en la mayor velocidad del metabolismo. Por ejemplo, estos ratones tomaban entre un 20 y un 40 por ciento más de aire. “Esa forma de respirar es como hacer ejercicio para ellos”, dice Zhang.

Normalmente, un organismo sometido a una altitud elevada, empieza respirando a mayor ritmo e incrementando la frecuencia cardiaca para compensar esta situación, hasta que al cabo de unos días las células de la sangre se adaptan y transportan más oxígeno. Los animales sin la enzima FIH “no se adaptan y permanecieron en fase aguda de respuesta hipóxica durante toda su vida”, explica el investigador.

Fuente: diariomedico.com

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Claudia Tallone

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