Una Dieta saludable podría reducir riesgo de cáncer de mama

Una mujer no puede cambiar su antecedente familiar de cáncer de mama, pero puede reducir sus chances de contraer la enfermedad comiendo más verduras y granos integrales y tomando menos alcohol, de acuerdo a un nuevo estudio.

Un análisis de 18 estudios publicados que involucraron a 400.000 personas, conducido por la Queen’s University Belfast, en Irlanda del Norte, encontró que las mujeres que llevaban una dieta más prudente tenían un 11 por ciento menos de riesgo de cáncer mamario que aquellas que tenían una peor alimentación.

Las que consumían mayores cantidades de vino, cerveza y licores tenían un riesgo 21 por ciento mayor de cáncer de mama, de acuerdo a los análisis publicados en el American Journal of Clinical Nutrition.

“Mientras la incidencia del cáncer mamario sigue aumentando, y como muchos de los factores de riesgo de la enfermedad no son modificables, los factores potencialmente modificables, como la dieta, son de gran interés”, dijo la doctora investigadora Sarah Brennan a Reuters Health.

Pero Brennan dijo que estos resultados tenían que ser interpretados cuidadosamente, debido a que existen ciertos problemas estadísticos inherentes que surgen al combinar los resultados de múltiples estudios, además de las limitaciones de cada trabajo incluido, como el sesgo de memoria.

La especialista apuntó a la necesidad de conducir más estudios en el futuro para examinar profundamente el vínculo entre la dieta y el cáncer de mama.

Según estimaciones, más de 120 de cada 100.000 mujeres estadounidenses son diagnosticadas con cáncer de mama todos los años, lo que resulta en un riesgo para una de cada ocho.

La idea de que la dieta podría influenciar estos números no es nueva, pero las evidencias de la asociación siguen siendo elusivas y los estudios individuales a menudo son muy pequeños.

Las investigaciones usadas en el análisis intentaron asociar los riesgos del cáncer de mama con al menos un patrón nutricional común: la “insalubre” dieta occidental, rica en carnes rojas y granos refinados, una dieta más prudente, rica en frutas, verduras y granos integrales, o niveles variables de consumo de alcohol.

No se halló ninguna diferencia entre las altos y bajos niveles de adhesión a la dieta occidental.

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Claudia Tallone

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