Si es dietetico ¿tiene menos sabor?

Cuantas más versiones “dietéticas” de alimentos ricos en calorías consume la gente, menos disfrutaría del sabor, sugirió un estudio pequeño.

Los resultados, publicados en American Journal of Clinical Nutrition, sugieren que la familiaridad podría generar desagrado cuando se trata de los alimentos reducidos en calorías y ofrecen también información sobre el dilema de la dieta “yo-yo”.

Los autores les indicaron a 36 adultos ingerir un plato de espaguetis a la boloñesa durante cinco días seguidos o una versión reducida en calorías. El producto rico en calorías contenía 567 calorías, mientras que el producto dietético contenía 374 calorías. En cada comida, los participantes calificaron cuánto les había gustado la comida después del primer bocado y si esperaban que la comida fuera suficiente para satisfacerlos.

El equipo halló que los participantes disfrutaron por igual de las pastas el primer día. Pero, luego, el gusto por la versión dietética comenzó disminuir y la calificación de los participantes se redujo un 30 por ciento. En cambio, la calificación de la versión rica en calorías se mantuvo constante los cinco días.

Los resultados sugieren que el gusto de los participantes por la versión dietética disminuyó a medida que se familiarizaban con el sabor, indicó el investigador principal Jeffrey N. Brunstrom, de University of Bristol, en Reino Unido.

De todos modos, distintas variables podrían influir en el deseo de consumir productos reducidos en calorías. El equipo de Brunstrom halló que, aunque disminuyó el gusto por las pastas dietéticas, las expectativas que tenían los participantes de satisfacer el hambre se mantuvieron.

“Casi no hallamos evidencias de que las personas empezaran a percibir que la comida las dejaría insatisfechas”, dijo Brunstrom a Reuters Health por e-mail. “Esa es una buena noticia sobre los alimentos dietéticos”, agregó.

Pero agregó que se desconoce si esas expectativas positivas se podrían mantener durante semanas o meses. El equipo opina que, para eso, se necesitan estudios más grandes. Los expertos destacaron que el estudio se concentró en el sabor de un plato principal reducido en calorías y no de un snack dietético de venta en los kioscos.

Según Brunstrom, una pregunta interesante es si los cambios en el gusto por los productos reducidos en calorías explicarían por qué a tantas personas les cuesta hacer dieta. “Quizá por eso las personas hacen dietas ‘yo-yo'”, sostuvo sobre un hábito poco saludable. Uno de los coautores es empleado de la empresa Nestle, que financió el estudio.

FUENTE: American Journal of Clinical Nutrition, Reuters Health

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Claudia Tallone

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