Las adolescentes con obesidad podrían tener más riesgo de esclerosis múltiple

La obesidad es un imán de enfermedades, los kilos de más aumentan las posibilidades de sufrir cáncer, diabetes, problemas graves de corazón o una fractura ósea, entre otros muchos trastornos.

A esa extensa lista podría unirse también la esclerosis múltiple, según los resultados de un reciente estudio epidemiológico. Sus datos, aún preliminares y pendientes de confirmación, muestran que las adolescentes obesas tienen el doble de riesgo de desarrollar esta enfermedad neurodegenerativa en el futuro.

“Nuestro trabajo sugiere que el peso durante esa época vital, más que en la niñez o en la época adulta, es un factor crítico para determinar el riesgo de esclerosis múltiple”, comentan los investigadores en la revista ‘Neurology’, una de las publicaciones de la Academia Americana de Neurología.

Dirigidos por Kassandra L. Munger, de la Escuela de Salud Pública de Harvard (Boston, Estados Unidos), estos científicos analizaron la evolución de 238.371 mujeres de entre 25 y 55 años cuyos datos habían sido recogidos previamente en dos estudios sobre la salud de las enfermeras (Nurses”™ Health Study y Nurses”™ Health Study II).

A través de varios cuestionarios, los investigadores obtuvieron información sobre el estado de salud de las participantes y el peso y la talla que habían tenido en diferentes etapas de su vida. Además, también les pidieron que seleccionasen entre varias siluetas la que mejor describía su físico. Por otro lado, evaluaron su historial médico a lo largo del seguimiento. Durante ese periodo, un total de 593 participantes desarrollaron esclerosis múltiple.
Un riesgo mucho más alto

Su análisis puso de manifiesto que las mujeres que presentaban a los 18 años un índice de masa corporal superior a 30 (obesidad) tenían el doble de posibilidades de sufrir el trastorno comparadas con aquellas que se mantenían en un rango dentro de la normalidad (entre 18.5 y 20.9). Sin embargo, si las jóvenes sólo presentaban sobrepeso, este riesgo apenas aumentaba ligeramente.

Los kilos de más registrados en otras etapas de la vida, como la niñez o la edad adulta no se asociaban un mayores probabilidades de sufrir esclerosis múltiple.

Aunque no han podido establecer qué mecanismos biológicos intervienen en esta relación, los investigadores sugieren que puede tener que ver con los niveles de vitamina D en el organismo. Las personas obesas tienden a tener menores cantidades de un marcador esta vitamina, cuyo papel protector frente a la esclerosis múltiple se ha señalado en distintas investigaciones. Además, según explican estos autores, también es posible que la influencia de la obesidad sobre la esclerosis esté relacionada con la inflamación que se asocia con la acumulación de grasa.

De cualquier modo, estos investigadores reclaman nuevos trabajos sobre el tema que confirmen sus resultados y comprueben si son extrapolables a la población general.

Fuente: elmundo.es

Avatar de Anónimo

Claudia Tallone

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *