La obesidad no siempre genera enfermedad cardiaca

Entre un reducido número de personas obesas, el peso de más no les condena a la enfermedad cardiaca ni a la diabetes, informan investigadores holandeses. Entre los pocos que no tienen otros factores de riesgo como hipertensión o hipercolesterolemia, ser obeso no aumenta el riesgo de problemas cardiovasculares.

“Las personas obesas metabólicamente sanas no tienen el riesgo cardiovascular elevado de la obesidad, pero representan apenas un pequeño subconjunto de la población obesa total”, apuntó el Dr. Andre van Beek, investigador líder del Centro Médico Universitario de Groninga. “Lo que cuenta es el perfil de riesgo metabólico, no el peso en sí”.

Presentó los hallazgos el sábado en la reunión anual de la Endocrine Society en San Diego.

Para el estudio, el grupo de van Beek recolectó datos sobre 1,325 personas obesas entre 8,356 personas que participaron en un estudio holandés de gran tamaño.

Entre las personas obesas, apenas 90 (el 6.8 por ciento) eran metabólicamente sanas, encontraron los investigadores. Eso significa que no tenían antecedentes de enfermedad cardiaca, accidente cerebrovascular, diabetes o presión arterial alta, o colesterol alto o triglicéridos. Además, ninguno de los 90 tomaba medicamentos para reducir el colesterol.

Durante los más de siete años de seguimiento, solo una de esas personas desarrolló enfermedad cardiovascular. Como porcentaje (1.1 por ciento) no resultó significativamente más alto que la enfermedad cardiaca observada en personas metabólicamente sanas que tenían sobrepeso (1.3 por ciento) o de peso normal (0.6 por ciento), encontró el equipo de van Beek.

Para ver el riesgo de enfermedad cardiaca, se debe revisar el perfil de riesgo metabólico, aconsejó van Beek. “Si es normal, se puede estar tranquilo de que no hay un riesgo cardiovascular en exceso, independientemente de la clase de peso”, aseguró.

Al menos un experto no está convencido de que la obesidad misma pueda no llevar a un mayor riesgo de enfermedad cardiaca.

El Dr. Gregg C. Fonarow, director del Centro de Cardiomiopatía Ahmanson-UCLA de la Universidad de California en Los ́ngeles, señaló que “aunque este estudio no encontró un mayor riesgo asociado con la obesidad si no había anomalías metabólicas, es importante anotar que otros estudios con un seguimiento a mayor plazo han mostrado que hay un aumento en el riesgo de eventos cardiovasculares entre estos individuos”.

“La mayor parte de la evidencia sugiere que, a largo plazo, la obesidad conlleva un mayor riesgo cardiovascular, aunque no haya anomalías metabólicas en la línea base”, advirtió.

Un investigador que se especializa en la diabetes y el síndrome metabólico también piensa que el periodo de seguimiento del estudio es demasiado corto para sacar conclusiones sólidas sobre si ciertas personas obesas están protegidas contra la enfermedad cardiaca.

El Dr. Tae-Hwa Chun, profesor asistente de medicina interna en la Universidad de Michigan, dijo que “claramente necesitamos saber por qué algunos individuos con sobrepeso y obesos se ven protegidos del deterioro metabólico y de un mayor riesgo cardiovascular”.

Este estudio sugiere que identificar el mecanismo genético y molecular que subyace a la letal relación entre la obesidad y el riesgo cardiovascular, que se encuentra de forma selectiva en un subconjunto de personas, es más importante que simplemente medir el índice de masa corporal, señaló Chun.

“Sin embargo, este estudio tiene una limitación, ya que el índice de eventos cardiovasculares fue tan bajo en el reducido periodo de seguimiento, de manera que tal vez este estudio no tenga suficiente poder estadístico como para detectar una potencial diferencia en el riesgo cardiovascular”

Fuente:   HealthDay

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Claudia Tallone

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