Hallan dos vías para la reducción de peso en adultos obesos

Este estudio convalida la necesidad de organizar un plan conjunto para la pérdida saludable de peso entre nutricionista y entrenador físico. Dieta y ejercicio físico son la clave.

La obesidad se encuentra entre los problemas de salud más acuciantes del siglo XXI y su prevalencia se ha incrementado en las últimas tres décadas, especialmente entre mujeres afroamericanas. Las estadísticas nacionales indican que la presencia de la combinación entre el sobrepeso y la obesidad, que supone un índice de masa corporal de 25 o superior, alcanza al 68 por ciento de la población. También han crecido los problemas médicos asociados a esta enfermedad, incluyendo diabetes e hipertensión. Los autores han señalado la ausencia de evidencias científicas de la mayoría de programas y tratamientos para adelgazar.

Bret H. Goodpaster, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Pittsburgh, en Pensilvania (Estados Unidos), y su equipo investigaron intensivamente las dietas y la actividad física de una muestra aleatoria de 130 adultos obesos sin diabetes, divididos en dos grupos, para calcular la disminución de peso durante un año. Uno de los grupos siguió una dieta y realizó ejercicio durante todo el año, mientras el otro, con idéntica dieta, sólo siguió seis meses de actividad física.

Para facilitar el seguimiento de la dieta e incentivar la pérdida de peso se eliminaron ciertos líquidos y comida precocinada. El ejercicio físico incluyó 60 minutos de paseo ligero cinco días a la semana. Los participantes recibieron un podómetro y fueron alentados, incluso económicamente, a caminar 10.000 pasos al día. El contacto grupal, individual y telefónico formó parte del estudio.

101 de los participantes completaron los 12 meses de evaluación. El grupo que siguió la dieta e hizo ejercicio durante todo el año adelgazó más en los 6 primeros meses, si bien al cabo del año el adelgazamiento había sido similar.

Según los autores, el perímetro de la cintura, la grasa abdominal y hepática, la presión sanguínea y la resistencia a la insulina se redujeron en ambos grupos.

Fuente: Jama

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Claudia Tallone

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