El mito de la barriga de cerveza

Según recientes investigaciones realizadas por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), el   consumo moderado de cerveza, tanto tradicional como sin alcohol, no provoca un aumento del peso corporal, ni tampoco modificaciones en la composición corporal, como se sostenía anteriormente.
El mito de que el consumo de cerveza produce distensión abdominal, se investigó en el Instituto del Frío-ICTAN y las conclusiones del presente estudio indican que un consumo moderado de esta bebida fermentada de baja graduación alcohólica no provoca aumento de peso, ni modificaciones en la composición corporal.

Para llevar a cabo esta investigación se siguió un diseño de intervención cruzado en un grupo de voluntarios durante 10 semanas. Durante este tiempo, todos los voluntarios mantuvieron sus hábitos de vida y alimentación habituales, siendo la única modificación la referente al consumo de bebidas habituales y a la ingesta de cerveza tradicional o sin alcohol en los periodos determinados para el diseño experimental.

Durante la primera semana, todos los sujetos tuvieron que abstenerse de cualquier consumo de bebidas con alcohol. Las cuatro semanas siguientes y de forma aleatoria, dependiendo del grupo al que habían sido asignados, incorporaron a su dieta habitual cerveza tradicional o sin alcohol, en la cantidad correspondiente a un consumo moderado de alcohol, es decir, 20-24g/día para los varones (dos latas de 330 ml) y 10-12g/día para las mujeres (una lata de 330 ml).

Los parámetroa analizados fueron la variación en el peso, el índice de masa corporal y de grasa corporal. Según las mediciones antropométricas el consumo moderado de cerveza, no modifica la circunferencia de brazo, cadera y cintura ni   alteraciones significativas en los pliegues cutáneos.

Fuente: EP

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Claudia Tallone

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