Dos vasos de vino al día previene la oxidación de las neuronas

El vino es una bebida que se adapta a cualquier situación, pero lo mejor es que, además, tomado de forma moderada, produce efectos beneficiosos en nuestro cuerpo.

El zumo de uva fermentado es un potente antioxidante y como tal, resulta beneficioso para las personas que padecen enfermedades neurodegenerativas ya que, precisamente, ayuda a bloquear el proceso de oxidación que provocan dolencias como el alzhéimer, el parkinson o el ELA (Esclerósis lateral amiotrófica).

En concreto, son los polifenoles, un grupo de sustancias presentes sobre todo en los productos que se obtienen de algunas especies vegetales, los que contribuyen a mejorar nuestra salud. Hasta ahora, sólo se han investigado tres de las más de mil sustancias no alcohólicas del vino, por lo que aún queda mucho por descubrir, explica el doctor Jorge Matías-Guiu, catedrático de Neurología de la Universidad Complutense de Madrid y jefe del Servicio de Neurología del Hospital Clínico San Carlos.

Así, recuerda como el estudio MONICA (Monitory Cardiovascular Diseases), que investigaba la relación entre los antioxidantes y el riesgo de la enfermedad coronaria, determinó que Francia, «donde se tomá más vino », era el país europeo con menor tasa de cardiopatías. «Es lo que se denominó la paradoja francesa ».

El jefe del Servicio de Neurología del Clínico San Carlos, que ha participado en el encuentro «El vino y la buena salud: desde una perspectiva científica » de los Cursos de Verano de El Escorial, afirma que en sólo 10 años de investigaciones se ha demostrado que el vino tiene efectos positivos en los cánceres, cardiopatías y enfermedades neurodegenerativas.

Los tintos tienen más antioxidantes
Los beneficios de las sustancias no alcohólicas del vino tienen una expliación científica. «Los derivados del vino reducen la proteína amiloide, que indica la progresión del alzheimer, parkinson y retrasaría la muerte neuronal ». En cualquier caso, advierte de que habría que investigar más a fondo cada tipo de uva para averiguar si todos los vinos poseen ese efecto preventivo. «En España se investiga poco para lo que representa nuestra industria del vino », lamenta.

Pero no todos los vinos son iguales. «Los tintos tienen mayor contenido de polifenoles que los blancos y también influye la añada: cuanto más tiempo tenga el vino más polifenoles », explica el doctor Matías-Guiu, que determina que la elección más recomendable sería «un tinto gran reserva ». Así está visto que cuidarse no es tan difícil.

Pero recuerda que el vino también tiene su parte negativa: el alcohol. Por lo que recomienda un consumo moderado para obtener todos sus beneficios y evitar que nuestro hígado sufra. «Lo recomendable es un vaso de vino al día en las mujeres, que toleran peor el alcohol, y dos para el hombre ».

Fuente: ABC.es

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Claudia Tallone

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